Hoy le conté a alguien que transformé mi oscuridad en arte.
Me preguntó cómo. Sonrió cuando le conté que mezclo, también escribo y tomo fotos.
Porque en el comercio las respuestas son predecibles, repetidas, aburridas. Y comercio es casi todo.
A veces pagas mucho por algo malo, a veces bueno. Ya está todo dicho, hay roles y niveles en calidad asumidos.
Uno apenas gasta dinero para lo que ocupa, lo demás es parte de producir y acumular basura.
Para qué te relacionas con los demás, si no es para consumir o comerciar?
Si estoy haciendo algo, como tomar fotos, escribir o leer, solo registro del entorno lo mínimo para orientarme.
Soy muy bueno esquivando, sobre todo si vienen con el GPS encendido y su flecha observando.
La sociedad nunca fue inclusiva, uno es como le toca o lo censuran, reprimen, expulsan.
En Europa estaría pegando carteles y cortando calles.
Generan guerras por mantener el poder mientras 100 millones al año mueren de hambre.
Muchos matan la vida, que es única como para ser de ese modo limitada o reducida.
Pensaba sobre qué escribir o hablar, si al final todo da igual. Desintegrar es volver al origen en lo real.
Cuando uno se desintegra, lo demás es como si no existiera. Porque en el origen es todo muy simple.
Y la mayoría se complica, porque está programada para complicarse o complicar.
Desintegrarse es nuestra manera de re-setear. Es ver (todas) nuestras partes para re-integrar.
Enseñan que la destrucción es natural, cuando es instalada por violencia y de manera artificial.
Se inyecta y luego todos violentan.
La mayoría hoy se auto-boicotea y destruye lo que más necesita o anhela. La oscuridad mata, al negar su realidad.
Democracy con miles de bombas y familias ultra polite.
Al final, de alguna u otra manera, se va la vida. Uno vuelve a las planticas y respira.