Pasó casi un año desde que fui en Costa Rica, donde se reunían ~50/70 human@s a vivir una semana en comunidad.
Lo hice porque no sabía qué hacer, y pensé que sería buena idea entregar al máximo lo que sé.




tamborcitos tribales
Sabios mencionan que hay dos caminos para la verdad: a través de causa y efecto, o a través del servicio.
La primera es lo que algunos llaman karma, entonces estaríamos destinados a repetir la historia hasta conectar.
La segunda, es lo que hace quien destina su servicio de manera desinteresada a los demás. La figura del shamán.
Elegí conectar a través del servicio, y fui a entregar al máximo lo mejor para los demás.
A lo que sea que el universo tuviera para mostrar.
Y así recuperé mi energía vital, viajé a Costa Rica luego de una fuerte dosis de oscuridad.
Mi experiencia en el festival fue tan profunda como incierta y divertida como tensa.
Vi de manera muy clara la dualidad entre ilusión y verdad.
Ilusión es lo que parece verdad y se siente como tal. Amor a primera vista, felicidad "luego de" algo puntual.
Es lo que vivimos hoy en sociedad, donde todo el tiempo "de algo" dependemos y "algo" queremos.
Corriente infinita de pensamientos, que muchos describen como "deseo" y principal fuente del miedo.
Verdad es lo real, sutil y universal.
Se parece pero no es igual
Una experiencia "tribal" implica que se re-estructuran las normas para vivir en comunidad.
Es algo supra-Estatal y supera sus normas junto a "lo trivial".
Las tribus existen de manera natural, como la vida en comunidad. Venimos a relacionarnos e interactuar.
Donde algunos damos algo y otros dan otro algo, entonces intercambiamos y así conectamos con la verdad.
"Todo" sabe a qué venimos, y solo debemos conectar.
Lo vi en el Jallalla (reunión ecléctica new age), tanto desde la luz como desde la oscuridad.
⚪ La luz del festival
Muchas personas confiando en algo mayor, superior y universal. Confiando en "algo más".
Baile, danza, yoga. Alimentación ayurvédica, juegos y actividades para disfrutar.
Conexión con la naturaleza, muchas almas creativas, mar. Parceros super en la buena, mujeres muy bellas.
Me dijeron que a través de mis ojos se ve el universo, y varias veces que soy un maestro.
Reconocieron mi lado esotérico, cambié una piedra por un collar que aún tengo. Me regalaron dibujos y algunos objetos.
Me sentí apoyado y super acompañado. En el momento que estaba vivivendo, así volvé a sentirme alguien completo.
⚫ Su oscuridad
Hablaban de tribu sin respetar la tradición ancestral. Hay tribus por visitar, bien diferentes en verdad.
A voluntari@s también les tocaba pagar (si mal no recuerdo 400 USD). Eso no es voluntarear.
Alguien se quedó uno de mis vapes, uso THC para mi latente déficit de atención por hiper-actividad.
Se fueron cerca de 20, sin avisar. Y nadie habló sobre eso, lo tomaron como algo normal.
Desde llegar a Costa Rica, hasta el lugar, se fueron como ~10 horas viajando.
Pensé por qué no había transporte directo, siendo que recaudaron ~30.000 dólares.
Uno trabaja y conoce de mercado.
Llegué y me enteré que alguien casi se ahoga. Me sorprendió, más lo pensé como circunstancial y "lo dejé pasar".
Al rato noté que me tocaba dormir durante una semana en un colchón de 5 cm manchado.
En el suelo y en una "cabaña ecológica" junto a dos personas más. Sin muebles, todo al piso y así nomás.
La cabaña tenía apenas espacio para los colchones.
Para alguien sensible, que respeta y valora su energía, esto podría estar "mal".
Acepté el desafío y me parché. Me gusta disfrutar una relativa comodidad, más no dependo de eso.
"Soy humano y me puedo adaptar" (!)
Luego me nombraron como shamán, y ahí sí comencé a ver que las palabras bonitas se desviaban ya de la verdad.
Porque apenas estoy aprendiendo, y respeto a quienes cumplen esa función en su comunidad.
Una mujer con descendencia maya mencionó que el calendario usado en ese espacio, para mayas no es real.
Alguien sopló rapé a casi todos sin ser rapecero, me tocó intuir a quién luego "limpiar".
Y sobre el final, vi que solo propusieron dos círculos de palabra: mujeres por un lado, y hombres por el otro.
Cuando somos parte de lo mismo, en verdad:

Fui el único que esperó el círculo "integrado" que nunca llegó.
Entendí así el algoritmo, que camufla la realidad,
Ese algoritmo, luego del festival, reciclaba las frases más profundas que surgieron en el lugar.
Sin mencionar a quienes las compartieron, sino como algo propio, para generar engagement y "capturar".
Sin vivir en tradiciones que observaron 500 años el cielo para regalarnos su manera de conectar.
Mi experiencia al fusionar
Descubrí que soy mucho más de lo que pensaba y que siempre estuvo en mí la verdad.
Sucedió luego de mi entrega, porque antes mi mente no lo podía aceptar o procesar.
Al ver que mi regreso desde el espacio implicó andar con maletas en la calle durante la madrugada...
Sentado 3 hs frente a la policía que era el único espacio seguro en esa terminal.
Y que por la desorganización del país en cuanto a transportes, perdí mi vuelo (y cosas, por no descansar).
Tengo aphantasia, siento muchísimo más que el promedio, a cambio de "no visualizar".
Perder mis cosas me dejó varado un mes en San José, mientras la compañía aérea analizaba si me tocaba un refund.
Aprendí que menos es más, y que ya no me tocaba hacer todo por los demás. Aprendí a transformar en luz la oscuridad.
Eso no se lo atribuyo al lugar, sino a mi entrega absoluta hacia la conexión sutil, suprema y universal.
Uno deja así de buscar afuera lo que en realidad lleva siempre adentro, solo se trata de olvidar y recordar.
☯️ Resultado general
Reseteo encontró su fuerza en el festival.
La verdad no se puede ni podrá cambiar, más que de manera momentánea para quien vive su ciclo kármico y ya.
Llegué así a la información legítima, y descubrí que para mayas soy shamán. Ya no para el algoritmo, comercio, lucrar.
Aprendí que vine a cortar y separar la ilusión, y que mi camino solo aceptará la verdad.
Reseteo se vale de luz y oscuridad.